Si está en el área de marketing de una empresa o eres fundador(a) de tu propio negocio, seguro sabes que tan frustante es tener presencia digital. Muchas veces el problema no es tu producto ni tus anuncios, sino que estás viendo las ventas como un evento de un solo día en lugar de un viaje completo. Para cambiar esto, necesitas pensar en un marketing funnel: un sistema sencillo que toma de la mano a un completo desconocido, le enseña lo que haces y lo acompaña hasta que decide comprarte.
El marketing funnel funciona como un mapa que organiza el viaje de tus clientes según lo que necesitan en cada momento. En BeStarboard lo usamos para conectar tus canales: usamos el SEO (posicionamiento orgánico) en las primeras etapas para atraer visitas gratis con contenido educativo que resuelve dudas, y activamos el SEM (anuncios pagados en Google Ads) en la parte final para captar de inmediato a los usuarios que ya están listos para comprar. Al unirlos, consigues más leads calificados sin inflar tu costo de adquisición
Las tres etapas del marketing funnel
Imagínate este embudo como el proceso de conocer a tu cliente. Para crear estrategias de marketing digital que funcionen, debes entender estas tres fases:
- Awareness (TOFU o Parte Alta): Aquí el usuario apenas está descubriendo que tiene un problema. Por ejemplo, nota que su equipo pierde mucho tiempo organizando archivos, pero no sabe qué herramienta existe para solucionarlo. Tu marca debe aparecer aquí para explicarle qué le está pasando, de forma clara.
- Consideration (MOFU o Parte Media): El usuario ya sabe qué necesita y está buscando opciones. Sabe que requiere un software de gestión y está comparando marcas. Es el momento perfecto para ofrecerle algo valioso a cambio de sus datos y empezar a platicar con él de forma más directa.
- Decision (BOFU o Parte Baja): Es la hora de la verdad. El cliente potencial ya decidió comprar y está eligiendo al proveedor. Su intención es totalmente clara: tiene la tarjeta en la mano y busca testimonios, precios y garantías para dar el paso final contigo.
¿Qué tipo de contenido poner en cada parte del embudo?
Uno de los errores más comunes al armar un embudo de ventas es intentar venderle un contrato caro a alguien que apenas entró a tu sitio web. Eso asusta a cualquiera. Lo ideal es darle a la gente el contenido correcto según el paso en el que se encuentre:
| Etapa del Embudo | ¿Qué está pensando el usuario? | ¿Qué contenido debes ofrecerle? |
|---|---|---|
| Parte Alta (TOFU) | “Tengo un problema pero no sé cómo solucionarlo”. | Artículos educativos en tu blog, guías sencillas paso a paso y optimización para buscadores de IA. |
| Parte Media (MOFU) | “Ya sé qué necesito, estoy buscando alternativas”. | Plantillas descargables, guías avanzadas y un buen lead magnet de valor que resuelva una duda real. |
| Parte Baja (BOFU) | “Estoy listo para comprar, quiero ver quién es el mejor”. | Casos de éxito de tus clientes, demostraciones en vivo de tu producto y una página de contacto clara. |
SEO para atraer y SEM para cerrar
A veces los equipos de marketing se pelean por decidir si es mejor usar posicionamiento orgánico o anuncios pagados. La realidad es que no tienes que elegir; el verdadero truco está en hacerlos trabajar en equipo dentro de tu marketing funnel. Cuando la parte orgánica este funcionando y te atraiga el tráfico que necesitas puedes olvidarte de los anuncions pagados
El SEO es ideal para adueñarse de la parte alta y media del embudo. Cuando creas artículos útiles y arreglas la estructura técnica de tu web, Google te empieza a recomendar gratis. Esto hace que miles de personas te encuentren todos los meses sin que tengas que pagar por cada clic. Así construyes confianza y te vuelves un referente en tu sector.
Pero, ¿qué pasa cuando necesitas ventas ya? Ahí es donde entra el SEM con Google Ads para adueñarse de la parte baja del embudo. Ponemos anuncios pagados justo en las palabras clave de compra (como “comprar software contable en México”). De esta forma, atrapamos al cliente exacto en el segundo exacto en el que quiere comprar, acelerando tus resultados de inmediato.
Las métricas del embudo que sí importan
Para saber si tu embudo está sano y te está dejando dinero, hay que revisar estos cuatro datos:
- Impresiones: Cuántas veces apareció tu contenido en la pantalla de la gente. Nos dice qué tan grande es la entrada de tu embudo.
- CTR (Click-Through Rate): Qué porcentaje de la gente que vio tu anuncio o artículo decidió darle clic. Nos avisa si tus títulos son atractivos.
- Conversiones: Cuántas visitas hicieron lo que tú querías (como dejar su correo o pedir una cotización).
Sabemos que como gerente o fundador(a) estás lleno de pendientes y no tienes tiempo de armar reportes interminables. Por eso, en BeStarboard nos encargamos de medir todo esto por ti y te reportamos las métricas de tu funnel mensualmente de forma súper visual, explicándote qué funcionó y dónde podemos mejorar.
Fase 2 de BeStarboard: Ponemos a funcionar tu embudo
Dejar el crecimiento de tu negocio a la suerte o a la improvisación sale muy caro.
En nuestra Fase 2 de Ejecución, nos metemos de lleno a optimizar cada paso de tu embudo. Agarramos los datos de tus anuncios pagados para ver qué es lo que tus clientes compran más y usamos esa información para crear el contenido de tu estrategia orgánica. El resultado es un negocio que atrae clientes en automático, gasta menos en publicidad y está completamente listo para crecer de forma constante y predecible en el mercado actual.


